Proviniendo
los pulpos de una estructura biológica completamente distinta a la
nuestra es asombroso saber que son capaces de enfrentarse a
problemas, acertijos y situaciones mediante un aprendizaje rápido
por observación y el uso de herramientas.
Sus
500 millones de neuronas se encuentran en una red de ganglios
interconectados organizadas en 3 estructuras básicas: el cerebro
central (que contiene el 10%
de las neuronas), los dos lóbulos ópticos (30%
) y los tentáculos (60%
).
El
cerebro humano tiene un mapa neurológico del cuerpo, mientras que el
pulpo tiene una biblioteca de comportamiento por lo cual todos sus
actos son respuestas conductuales. Por ejemplo, al ver comida su
cerebro envía una orden para agarrarla y en este proceso, se va
formando el impulso de flexionar el tentáculo para comérsela. Esto
se vuelve aún más fascinante debido a que cada tentáculo puede
pensar por sí mismo.
