El
vídeo hace referencia a una simple pregunta: ¿Por qué recordamos
algunas cosas y otras no? Para explicar esto debemos entender el
proceso que ocurre con respecto a la memoria. Cuando experimentamos
cualquier cosa se produce un impulso que mediante las neuronas se
dirige a la memoria de corto plazo. De ahí se transmite a la memoria
de largo plazo y de esta a distintas regiones del cerebro. Esto es
gracias a la comunicación que existe entre las neuronas, denominada
sinapsis. Si esta sinapsis se repite varias veces ocurre una
potenciación a largo plazo, que supone que este primer estímulo sea
recordado mejor.
En
cambio, la pérdida de
memoria puede tener
varias causas como es la edad,
ya que cuanto más mayor se sea menos atención se presta por lo que
estos estímulos finalmente se pierden; también influye el factor de
que el cerebro se hace más pequeño, por término medio perdemos un
5% de nuestras neuronas cada 10 años, lo que viene significando un
menor número de transmisores. El estrés
crónico puede ser otra
causa debido a que cuando estamos estresados nos encontramos en una
situación de hiperalerta y esto provoca una atrofia cerebral si este
estrés perdura durante largo tiempo. Las personas
con depresión tienden
en un 40% más a desarrollar problemas de memoria causados por pensar
mucho en el pasado y no prestarle atención al presente.
El aislamiento podría
resultar otro origen de esta pérdida de memoria al no haber apenas
interacción social, lo que se traduce como menos ejercicio cerebral.
